El Caballo Cartujano

Fuente de inspiración de artistas, el caballo andaluz ha visto su belleza reproducida mil veces por los más afamados pintores del barroco, que sobre sus lomos preferían pintar a nobles y reyes.

El Caballo Cartujano

Y entre estos, descritos como los más bellos de entre los bellos, los caballos cartujanos, andaluz como el que más. Tienen su origen en Jerez de la Frontera y su nombre lo deben a la orden religiosa que inició su cría.

¿Quién no les ve y a quien no les extasía / vuestro rítmico paso, vuestra pura / perfecta nitidez, vuestra mesura / vuestro sentido de la geometría? / Sois las medidas, exaltadas luces / que brotan de los campos andaluces. Rafael Alberti, así escribe el poeta sobre el caballo andaluz.

Historia y origen del caballo cartujano

En el año 1484, los monjes cartujos acordaron iniciar una ganadería a partir de yeguas de raza andaluza de la zona. Está claro, entonces, que la estirpe cartujana es continuidad de la raza andaluza. Sin embargo, tiene una particularidad: es la única yeguada que ha permanecido en unas solas manos, las de los monjes cartujanos, durante más de 3 siglos.

Por tres siglos y medio, desde 1484 hasta 1810, son 326 años ininterrumpidos de selección y mejora.  A partir de 1810, la yeguada creada por los monjes con tanto celo y mimo, tuvo la suerte de caer en manos amantes y conocedoras que han sabido valorar y mantener libre de influencias externas la estirpe cartujana.

Hagamos un poco de historia. En el siglo XIII, Jerez fue retomada de manos de los musulmanes por la cristiandad con Alfonso X a la cabeza de las huestes.

Como era costumbre, la ciudad quedó repartida entre los nobles que ayudaron al rey. Uno de ellos fue Álvaro Obertos de Valeto, que era descendiente de una de estas familias. Éste, al morir, dejó toda su fortuna a “Una orden de rezo para que pida a Dios por la ciudad”.

Así, la orden de los cartujos adquirió un terreno junto al Guadalete y mandó levantar allí un monasterio. Con una probada tradición ganadera demostrada durante 84 años en Cartuja de Sevilla, la orden de Jerez se dedicó a lo que mejor conocía.

El Ayuntamiento de Jerez, en 1460, prohibió vender yeguas o caballos fuera de la zona sin permiso del corregidor. Posteriormente, dio otra orden prohibiendo cubrir yeguas con asnos, “sin un informe favorable de una comisión nombrada al efecto”. Aún así, la disminución de yeguas andaluzas era alarmante.

Esto motivó a los monjes, quienes decidieron crear una yeguada en 1484, el Hierro de la Campana. Así comenzó lo que, durante 326 años de constante selección, estudio y mejora, dio como resultado los magníficos ejemplares que hoy conocemos.

El 30 de enero de 1810 llegaron las tropas francesas. Fue una coincidencia milagrosa lo que salvó la yeguada del Hierro de la Campana de su desaparición. Unos días antes de la llegada de las tropas francesas a Jerez, un amigo ganadero y presbítero del Prior de la Cartuja, Don Pedro José Zapata Caro, adquirió varios yeguas y sementales por petición de los monjes.

A partir de este año, el “Hierro de la Campana” fue sustituido por el “Hierro del Bocado también conocido comoHierro de Zapata”. Unos 40 años después, en 1854, murió el hijo, quien la había heredado, y su mujer, María Romero de Aragón, se hizo cargo de la ganadería.

Yeguadas Cartujanas

En torno al 1855, la ganadería contaba con un total de 220 cabezas y su destino se bifurcó. Por un lado, en 1856, le dio a su hija Enriqueta el «Hierro del Bocado».

Junto con el nombre, también le cedió un semental y un lote de yeguas. Unos 60 años más tarde, en 1919, Dª Enriqueta, le vendió la ganadería brava y equina a D. Ramón Gallardo, de Los Barrios.

La familia Gallardo conservó este hierro hasta el año 2002, cuando el nieto de D. Ramón, lo vendió a la Asociación de Ganaderos de Caballos Españoles de Estirpe Cartujana, su actual propietaria.

Por otro lado, en 1857, María Romero vendió una parte de sus yeguas y caballos a Don Vicente Romero García. Éste diseñó su nuevo hierro y empezó a marcar los potros criados con el «Hierro del Bocado con la C».

Tras su muerte en 1911, su viuda vendió parte de la ganadería a su sobrina y a Francisco Chica Navarro. Finalmente, en 1934, Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio compran el “Hierro del Bocado con la C” y los animales que quedan: 36 yeguas, 10 potros y 2 sementales.

Años después,los herederos de ambos vendieron la ganadería por partes, quedándose D. Fernando C. de Terry la mayor parte del efectivo y el “Hierro del Bocado con la C” en 1949. El marqués de Salvatierra y el de Urquijo se quedaron con el resto.

Terry tuvo claro que eran los caballos cartujanos la imagen más bella y atractiva para representar sus vinos. De esa manera, juntó la mayoría de los ejemplares puros de la época rodeándolos de una gran infraestructura de cría y de marketing.

Los caballos Terry destacaban por un pecho y cuartos traseros poderosos, capaces de realizar sin estrés físico largos recorridos con un jinete sobre la grupa.

La imagen de una rubia mujer extranjera a lomos del caballo “Descarado II” hizo época en el mundo de la publicidad. “Descarado II” fue el ganador de la Copa de Oro de las I feria del Caballo de Jerez. El anuncio se rodó en 1964 en las playas de Santa María.

Ver vídeo comercial original:

Don Fernando C de Terry vendió sementales a los depósitos del Estado. A través de ellos se homogenizan muchas ganaderías de PRE, corrigiendo perfiles y grupas principalmente, y dándoles la clase y distinción que el caballo español de aquellos años había perdido buscando alzada y fuerza. Antonio López Gibaja, Caballos Cartujanos PRE.

En  1981 RUMASA S.A compró las bodegas de Terry y la yeguada con “el Hierro del Bocado con la C”, también conocida como yeguada viuda de Terry. Dos años después en 1983, el Patrimonio del Estado Español se hizo cargo de los bienes de RUMASA S.A, separando con sabio criterio en 1985 la yeguada de las bodegas.

En 1990, el Patrimonio del Estado incorporó la yeguada a la empresa pública EXPASA Agricultura y Ganadería, S.A; a quien encomendó mantener y mejorar este patrimonio genético único.

La yeguada de La Cartuja -Hierro del Bocado con la C – es en la actualidad la reserva de caballos cartujanos más importante del mundo. Se encuentra en su actual ubicación (Finca Fuente del Suero) desde 1991.

Allí crecen mas de 200 cabezas en libertad pastando en sus praderas, realizan visitas guiadas y espectáculo para el publico en el picadero los sábados entre marzo y noviembre, puede comprar las entradas desde su web www.yeguadacartuja.com

Desde que cumplen el año, los ejemplares del Hierro del Bocado son sometidos a valoración morfológica. A partir de los tres años se inician en la fecundación de yeguas previamente seleccionadas. Éstas, predestinadas para la procreación de animales de privilegio, son ejemplares preferentes. En cuanto a los caballos adultos, son admitidos como sementales, sólo aquellos cuyas características fisiológicas y señas genealógicas excepcionales guardan exacta correspondencia con las líneas maestras de esta estirpe cartujana.

Estos sementales son empleados tanto en la cubrición de las yeguas de la propia Yeguada como en las campañas de cubriciones a terceros que se realizan dentro y fuera de las instalaciones. Las nuevas generaciones de la Yeguada de La Cartuja-Hierro del Bocado están mejorando su alzada y logrando un equilibrado desarrollo tanto óseo como muscular. Los programas de reproducción se benefician lógicamente de las últimas mejoras tecnológicas y medidas sanitarias preventivas que garantizan una mayor calidad en el control y evolución del proceso de gestación. Así, se siguen diversos programas de investigación con el objetivo de mantener y mejorar la singularidad del caballo cartujano

En la actualidad, hay multitud de ganaderías que se dedican a la cría de caballos cartujanos puros. De hecho, existe una asociación nacional de criadores de caballos de pura raza española de estirpe cartujana donde se recogen algunas de ellas.

No obstante, todas estas yeguadas surgen a partir de las tres originales: Terry, Salvatierra y Urquijo.

Características y Morfología del Caballo Cartujano

Morfológicamente, el caballo cartujano es de volumen medio (eumétrico), lo que indica relación óptima de la superficie y masa. 

También es mesomorfo, es decir, la longitud y anchura aparecen relativamente iguales y la alzada corresponde a la longitud corporal. Presenta un marcado dimorfismo sexual, aunque ambos sexos mantienen unas formas proporcionadas y un perfecto equilibrio nervioso.

Su alzada a la cruz está entre 150 y 160 cm, así como un peso medio de 400-450 kg. Sus rasgos morfológicos de su cabeza denotan una impresionante belleza: un perfil subconvexo, con una longitud media, fina, elegante y enjuta. Los ojos grandes, inclinados y ligeramente desplazados al frente, transmiten la nobleza que les caracteriza.

Los ollares han de ser de buen tamaño y plegados, no ser redondeados ni abiertos. Las orejas, de tamaño medio, son finas y móviles, atentas a todo lo que le rodea. Su cuello, musculoso, ligeramente arqueado y bien implantado, destaca por su crin abundante y fina. Hombros inclinados, pecho profundo y grupa poderosa.

Su capa suele ser torda en cualquiera de sus variedades, aunque también puede ser negra o castaña. Tiene un temperamento enérgico, carácter noble y dócil, de aires espectaculares, con notables elevaciones y extensiones.

Acepta fácilmente cualquier tipo de doma, por lo que se encuentran entre los mas deseados entre los practicantes de deportes ecuestres.

Diferencia entre el Caballo Cartujano y Español

Mucha gente se pregunta cuál es la diferencia entre el caballo cartujano y el español o PRE.  La respuesta corta es que no hay, la respuesta larga es que sí, pero… En realidad, el caballo cartujano sólo es una de las líneas dentro del PRE.

Es decir, todos los caballos cartujanos son PRE, aunque no todos los PRE son cartujanos. Además, cabe destacar que, aunque se suele hacer alusión al hierro del bocado con la C o «cerrado en bocado» como sinónimo de cartujano, esto tampoco es del todo correcto.

El hierro del bocado con la C-yeguada de la cartuja es el principal núcleo mundial dentro de la estirpe cartujana, pero existen otros dentro de esta misma línea.

La estirpe cartujana es considerada la línea de PRE más antigua. Además, debido a que los monjes cartujos sabían leer y escribir, es una de las líneas genealógicas registradas más antiguas del mundo.

Los caballos cartujanos puros son aquellos PRE cuyos antecesores (todos ellos) proceden de la misma yeguada constituida por los monjes en el siglo XV. Estos animales se caracterizan por su apariencia barroca y su nobleza.

Son animales dóciles aunque enérgicos, por lo que son resistentes y con unos aires brillantes, elevados y elegantes. Todas estas características lo hacen idóneo para cualquier tipo de doma, destacando en la alta escuela.

En 2005 se realizó un estudio genético que demostró que no hay diferencias significativas entre los cartujanos y el resto de PRE, por lo que se consideran de la misma raza. Sin embargo, es posible encontrar algunas pequeñas diferencias entre la estirpe cartujana y el resto.

Dada la pureza de esta línea, se ha mantenido el estándar de la raza ancestral: más barroca, fuerte y grupa poderosa, aunque tenga una menor alzada que los PRE que se buscan hoy en día.

Además, entre los cartujanos, la principal capa que predomina es la torda, aunque también se puede encontrar algún caballo cartujano negro o castaño. Mientras que, en el resto de los PRE, se exhibe con frecuencia otras capas como la baya.

Por último, como dato curioso, la línea cartujana se originó de un mismo semental de nombre Esclavo. Este caballo tordo, como muchos otros de esta misma capa, tenía verrugas bajo el maslo.

Esta condición es transmisible a la descendencia, por lo que, dado que la inmensa mayoría de cartujanos son tordos, es una característica muy extendida (aunque no exclusiva) de los animales de esta línea.

La Belleza de los Caballos Pura Raza Española Cartujanos

El caballo cartujano puro constituye únicamente el 2,56% del total de los caballos PRE. No obstante, su sangre corre por el 87,2% de todos los PRE del mundo. Es decir, casi 9 de cada 10 caballos pura raza española tienen al menos un ascendente cartujano.

Esta coincidencia no es una casualidad. El caballo cartujano tiene unas características muy deseables que muchos ganaderos buscan para sus yeguadas. Por lo que es muy frecuente que se acuda a esta estirpe tan pura y estable para corregir algún defecto de otras líneas.

El principal objetivo de la cría de estos caballos tan puros es seleccionar aquellos ejemplares que puedan ser transmisores fiables de las características propias de la estirpe.

De este modo, se puede preservar la espléndida genética de esta línea, permitiendo recurrir a ella para contribuir a la mejora del PRE en general.

Su equilibrio, suavidad, elegancia de movimientos, nobleza, resistencia, energía y docilidad en las dosis justas hacen de estos animales una estampa digna de ver.

Su aspecto barroco adornado con sedosas crines y cola resaltan los impresionantes y enérgicos movimientos. Desde luego, el caballo cartujano es un animal fantástico: un verdadero espectáculo en movimiento que combina funcionalidad con belleza.

Yeguas y Caballos Cartujanos en Venta

Dadas sus espectaculares cualidades, seguro que ahora te preguntas cuánto cuestan estos animales. Como es de esperar, el caballo cartujano puro no tiene un precio especialmente barato. Sin embargo, es como todo, según la edad, sexo y nivel de doma del animal, el precio varía.

Un potro recién destetado tiene un precio mucho menor que un caballo ya domado. No obstante, esto tiene un riesgo: hasta que el animal no es un poco más mayor no se alcanza a ver todo su potencial y verdadero carácter. Puedes apostar por la genética, aunque no son matemáticas, el resultado te puede sorprender.

Por otro lado, hay que tener mucho cuidado. En muchas ocasiones venden animales como cartujanos puros o «cerrados en bocado» puros cuando en realidad no lo son. Te recomendamos encarecidamente que pidas siempre el árbol genealógico del animal que vas a comprar y compruebes los hierros.

Cabe recordar que, aunque el hierro del bocado en C es el más habitual dentro de esta estirpe, no es el único. Por lo que todos los hierros de los antepasados deben ser de las ganaderías ya mencionadas.

Si no te importa que no sea puro al 100%, el precio también es menor. Pudiendo encontrar caballos y yeguas por unos 4.000-6.000€ pero ya con algo de doma básica.

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